Tuve siete vidas.
La primera la nací aquí, crecí durante un tiempo y aprendí mucho, de todo lo que leí, de la gente que conocí...
Pero llegó el momento del cambio he inicié una nueva vida, me fui a otro lugar donde comencé otra vez a firmar con mi huella.
Con el tiempo, he madurado, ya entré en la treintena y la vida pinta de otro color, ya no brilla tanto, ya no es tan intenso... Y así, mi segunda vida consumió una tercera, llorada de penas.
Mi cuarta vida inició su andadura con un nuevo proyecto, algo que llena mi vida, pero a la vez va minando mi corazón...
Ahora vuelvo, con intención de usar la quinta, de recuperar parte de mi pasado, de mi historia, y de acultar aquí algunos pensamientos que me inquietan.
Empiezo de cero, como la primera vez.
Sola, para variar.