Hace tanto mi niña..., tanto tiempo que no te veo.
No sabes lo mucho que te echo de menos. Llevo contando hacia atrás los segundos que me quedan para verte desde hace una eternidad.
Tengo en el escritorio, sobre mi mesa, una carta parada desde hace unos días. No sé porqué, pero no encuentro momento para ponerme, quizás sea que tengo tanto que contar que no sé por dónde empezar, y la única idea que rebota en mi cabeza, una y otra vez, es "te echo tanto de menos...".
Hoy, por fin, me he decidido a dedicarte un sentimiento, un beso, una caricia, un abrazo... En este momento en el que te abro mi corazón, decido gritarle al mundo entero que te quiero, que siempre estás en mi pensamiento, que por mucho tiempo que nos separe ni la distancia será barrera entre nuestro cariño.
Paciencia. Sólo quedan unos días para el reencuentro...