¿Qué haces? ¿No te das cuenta de que me haces daño? ¿En qué estabas pensando?
Lo material no importa nada, pero no has obrado bien, me has herido, y lo peor de todo es que lo haces sin darte cuenta.
¿Desde cuándo no analizas las posibles consecuencias de tus actos?
Hazte un favor: mantén tus promesas.